Batallas suburbiales

Creo que ha llegado el momento de poner las cosas un poco en perspectiva. Somos lo que somos y venimos de donde venimos. Me gustaría decir que me eduqué en un exquisito internado suizo, leyendo a Proust y Mann, escuchando a Mahler y Listz y jugando al polo. Pero no. Siempre asistí a centros educativos públicos, el Capitán Trueno primero, y luego los héroes y villanos de la Marvel conformaron mi universos estético y ético, y mi aprendizaje musical se forjó oyendo los Cuarenta Principales y viendo los programas de Valerio Lazarov. Para bien, y para mal.

Una parte capital de mi identidad como adulto heterosexual, volitivo y consciente, proviene de esas interminables horas pasadas en los coches de choque. Allí di mis primeros pasos como depredador, en busca de hembras apetecibles y accesibles. Allí se desarrollaron mis mayores o menores grados de asertividad y lucha por la supervivencia. Para conseguir los mejores coches, para embestir a todos los rivales, o para triunfar en cualquier disputa territorial. Los coches de choque imprimen carácter.

Una pista de coches de choque es sinónimo de dos cosas: luces de colores chillones parpadeando y oscilando sin parar, y música popular a volúmenes capaces de triturar las defensas de hormigón de Fort Knox. También me gustaría decir que he olvidado todas aquellas melodías que sonaban allí, pero no, ahí están, indemnes, adheridas a esa parte del cerebro donde conservamos el recuerdo de las cosas importantes. Allí viven, incólumes, sin que el tiempo las erosione, frescas y limpias como el primer día que las escuchaste.

Hace tiempo que me rendí y ya no reprimo esos momentos en que, repentinamente, empiezo a tararear aquel hit de los Chichos, o de los Diablos, o de Tony Ronald. Yo soy eso también. O quizás yo soy realmente eso, y el resto de bagaje que he ido incorporando no sea más que un modo de disimular y/o de sacudirme un poco el polvo de la dehesa. Por ello, he decidido rendir un sentido homenaje a esas músicas que alfombraron las tardes y noches de feria.

Obviamente, cada época ha tenido, tiene y tendrá sus melodías. Yo recuerdo aquéllas que me afectaron directamente como usuario y protagonista. Las canciones que he seleccionado y menciono en los comentarios a esta entrada son muy conocidas. No he querido, conscientemente, buscar la rareza o lo decididamente marginal, porque eso hubiera falseado la realidad. Cito los éxitos indiscutibles e irreprochables que sonaban en aquellas benditas pistas metálicas. Alguien podrá objetar, con toda la razón, que estos temas también sonaban, por ejemplo, en los billares, la otra gran Universidad Popular. Pero esto no niega la mayor. Y ya hablaré en su día sobre los Billares y la Voluntad.

Les propongo que dejen sus propuestas, temas o listas alternativas en los comentarios. Así pues, compren sus fichas. O un abono, que sale mejor de precio.

7 pensamientos en “Batallas suburbiales

  1. En las veintiuna tonadas elegidas sólo me he permitido dos pequeñas licencias. El tema de La Terremoto no formaba parte del repertorio habitual, pero por talante, calidad y carisma merece pertenecer a él. Y el himno de Los Desgraciaus, ese sentimental e impresionante homenaje al género, es un anacronismo, ya que es de reciente creación, pero se amolda perfectamente a la cosmovisión del mismo.

    Baccara – Yes Sir, I Can Boogie
    Boney M – Ma Baker
    Bonnie Tyler – It’s A Heartache
    Camilo Sesto – Vivir así es morir de amor
    Disco Samba
    El Puma – Pavo Real
    Georgie Dann – El Bimbó
    Las Grecas – Anabalina
    La Terremoto – Chirpy chirpy cheep cheep
    Lipps Inc. – Funky Town
    Los Chunguitos – Dame Veneno
    Los Desgraciaus – Coches Chocones
    Michael Zager Band – Let’s All Chant
    Miguel Bosé – Super Superman
    Modern Talking – You’re My Heart You’re My Soul
    Pablo Abraira – Gavilán o Paloma
    Paloma San Basilio – Juntos
    Parchís – Comando G
    Patrick Hernandez – Born To Be Alive
    Raffaella Carrá – Qué Dolor
    Umberto Tozzi – Gloria

  2. Bueno,está usted que se sale con tantas entradas.Cosa que me llena de alegría.Esta,he de reconocer,me ha dejado sin imaginación.Pues todos o casi todos los temas los he escuchado viendo a la gente montando en los coches choques.Que a mí,he de confesar,no me gustan nada.No soy una chica valiente.O no soy una chica a la que gusta que la embistan violentamente con una máquina.Eso sí,me gustaba quedarme allí mirando el panorama.Y allí,la única vez que monté,salí tremendamente aturdida y con ganas de salir corriendo.¿Van a ligar en los coches choques?…He de reconocer que las chicas que montan deben de ser fuera de serie.
    Con relación a su propuesta…me he quedado sin autores.Pero juro y perjuro que haré lo imposible por recordar a alguno más.

  3. Ahora que lo pienso bien,la única vez que me subí,intentaron ligarme…
    Bueno,ahí van algunas que podrían valer:
    Angela Carrasco-Quererte a tí.
    Tino Casal-Embrujada.
    Village People-YMCA.
    ABBA-Voulez-vous.

  4. Cortejo y coches de choque van indisolublemente unidos. Esto es un hecho.

    Los temas de Tino Casal y Village People son clásicos irreprochables. Aunque en el caso de ABBA yo citaría antes Chiquitita.

  5. No sé si recuerda, pero durante una temporada sonó un engendro que decía algo así como “soy Drácula…” debió de ser a finales de los 70 o principio de los 80. Es de lo más bizarro que recuerdo.

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